Así se ve el bebé del Nevermind de Nirvana 25 años después

24 de septiembre de 1991, Nirvana lanzó su segundo álbum Nevermind a través de DGC records, el cual desató en el mundo comercial el sonido under del grunge y el enojo adolescente de los 90s. Para los que disfrutamos de esta banda, la historia de este disco es representativa de lo que es lograrla siendo una forma de expresión alternativa; a pesar de las bajas expectativas de ventas por la disquera, Nevermind sorprendió a todos en enero del 92 colocándose como numero 1 en la lista Billboard 200 de discos más vendidos, ganándole incluso a artistas como Michael Jackson. 

Y aunque la música en este disco creó un parte-aguas en el rock y sus derivados, parecía que lo más icónico aún, es su portada. En ella vemos como un bebé nada ilusionado hacia un billete de dólar estadounidense. Esta imagen en sí es tan increíble que incluso aquellos que no conocen el sonido de la banda la tienen bien ubicada. La gente encuentra significado en ella, es una imagen simple pero profunda. Cómo muchas formas de arte nos ayuda a decir lo que ya pensamos pero que se nos dificulta poner en palabras.

El bebé de entonces 4 meses se llama Spencer Elden. Hoy en día, a sus 25 años lo siguen introduciendo como “El bebé de Nirvana”. La historia de la foto va de que Kurt Cobain el vocalista y guitarrista de la banda, había visto un documental de bebés naciendo bajo el agua, pero aunque esa idea hubiese hecho una buena portada, era una imagen “muy gráfica” así que se decidieron mejor por la de un bebé nadando. 

La portada estuvo al mando del fotógrafo Kirk Weddle y se llevó a cabo en una alberca olímpica en Los Ángeles. Se casteó a cuatro bebés entre los que estaba Spencer Elden, pues el argumento era de que no puedes contar con que una persona de esa edad haga exactamente lo que le pidas. El papá de Spencer era en ese entonces artista visual haciendo efectos especiales para Hollywood, y se dice que realmente estaba respondiendo a un favor de un amigo que a un cast. Tras instalar el set bajo el agua los bebés eran colocados frente a la cámara por asistentes o por sus padres y eran fotografiados, se cuenta que Weddle daba la señal diciendo “Ok, ahora avienten al bebé al agua”. 

    Spencer Elden a sus 25 años

 

Spencer Elden a sus 25 años

Cuando llegó el turno del pequeño Spencer, este flotó sin dirección al fondo de la alberca por unos 3 o 5 segundos mientras un asistente le soplaba aire a la cara para arrugar su nariz. Definitivamente se podía sentir la adrenalina en el cuerpo del infante, tras cinco tomas Weddle tenía la portada, el bebé era un modelo natural, su padre todo lo que tuvo que hacer es aventarlo al agua y pum, eso fue todo. Posteriormente el gancho de pescar fue agregado a la fotografía a petición de Cobain. 

Aunque la portada lanzó a Spencer a la fama, no lo volvió millonario, se le pagó a sus padres el estándar por una hora de trabajo a un modelo no reconocido: $250 USD. El lado bueno es que tras el éxito de la banda se le obsequio a Spencer un disco de triple-platinum por parte de la disquera, obsequio que hoy en día tiene colgado en su habitación junto a un poster del álbum. 

Hoy en día si le preguntas a Spencer Elden si es fan de nirvana (a quienes nunca conoció) te contestará que su música le agrada, pero que se siente raro ser parte de ello, que “se siente raro ser parte del momentum de alguien más”. Incluso hace un año le dijo a la revista TIMEque se siente estúpido hacer entrevistas al respecto, pues el no tuvo nada que ver con la banda, pero sí mucho al mismo tiempo. 

 Kurt Cobain tomándose 5 minutos 

Kurt Cobain tomándose 5 minutos 

En mi opinión, no importa si al modelo no le gusta la música, lo importante es que es su imagen la que llevó a miles de jóvenes de una generación entera a encontrarse a si mismos. Nirvana es de las bandas mas sonadas de todos los tiempos y a la vez no, todo mundo los ubica pero muy pocos los escuchan. Estos fenómenos tan extraños en la música son los que nos ayuda a pensar en por qué un disco puede significar tanto para nosotros, ya sea su sonido, sus letras o incluso su imagen. Las cosas son por que nosotros las sentimos de esa manera, no importa la fachada, importa cómo lo sentimos. Nirvana es eso y la portada de Nevermind los representa en su totalidad; no es solo un bebé desnudo flotando hacia un dólar, tal vez es la idea de que incluso en su inocencia puedes pescar a un ser humano con el objeto de su codicia y desapego espiritual, o tal vez no hay poética en la imagen y simplemente es una portada chingona y por eso nos encanta. 

Aquí una entrevista con Spencer sobre lo que esta haciendo ahora:

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