La Trilogía Qatsi y la secuela de Baraka: Los documentales que rompen con la ficción de nuestra historia

No, este mal gusto, esta voluntad de verdad, de «verdad a todo precio», esta locura juvenil en el amor por la verdad nos disgusta: somos demasiado experimentados para ello, demasiado serios, demasiado alegres, demasiado escarmentados, demasiado profundos... Ya no creemos que la verdad siga siendo verdad cuando se le descorren los velos; hemos vivido demasiado como para creer en esto. - Nietzsche

La historia de nuestro universo prácticamente no existe debido a que todo depende del observador legitimador. Jaques Derrida (pensador y filósofo) plantea que para poder entender nuestra historia, tenemos que estudiar al observador mediante la deconstrucción, esto es analizar en qué época nació, las nociones de la cultura, su vida personal etc, para así entender un poco más cómo se ha construido un concepto a partir de procesos epistemológicos y sus múltiples acumulaciones metafóricas. Al poseer una narración verídica que se desarrolla orgánicamente, siempre sufre cambios por la variabilidad de lugares y momentos que determinan los términos y elementos de la historia en sí, potencializándose lo falso. Te das cuenta que muchas veces lo claro y evidente en realidad no lo es tanto.

Es tan increíble nuestra manera de pensar que al analizar nuestra historiografía y los paradigmas culturales que hemos creado a través de nociones que el ser humano creó, te percatas que la ficción es lo que realmente nos rige, llegando básicamente a lo que significa pensar en la filosofía de Foucault. En efecto, el propio Foucault asume de buen grado que en su vida no ha escrito otra cosa más que ficciones.

Pero con esto no se pretende decir que haya estado siempre fuera de la verdad, que haya errado sistemáticamente, sino que ha hecho trabajar de cierto modo la ficción en la verdad, pensando en nuestros principios. Realmente lo que hemos hecho como humanos es inducir efectos de verdad que se encuentran dentro de un discurso de ficción.

A pesar de que hemos vivido en esta ficción, existen varias fuentes donde puedes sustraer información y aquí entran los documentales. Estos hacen la chamba de contarnos con más detalle nuestra historia. La hacen más entendible cuando a esta explicación se le agrega imágenes, hechos. Pero en realidad, se está creando un espejo de falsedades, se expone la ficción de la ficción del observante mediante un documental en donde se están DIRIGIENDO millones de puntos que legitiman otros enfoques y al final nada se valida.

Todo mundo ha visto documentales y la mayoría o si no es que en la mayoría, siempre nos van explicando mediante diálogo y narración cualquier tema de nuestra historiografía, En 1982, se dio entrada a otro tipo de documentales que transformó nuestra manera de ver las cosas. Godfrey decidió contarnos factores de nuestra sociedad para invitarnos a deconstruirla y entender todas estas legitimaciones; saber un poco más de la actualidad sin narraciones ni explicaciones, ni enredos, sino más bien a través de la imágen clara y contundente de lo que nos hemos convertido a través de la ficción, Su experimento fue a través de la fotografía impresionante de Ron Fricke (tanto de la trilogía qatsi como en la secuela de Baraka)  Compuesta principalmente por imágenes de ciudades, paisajes naturales y sociedad exponiendo diferentes aspectos de la relación entre seres humanos, naturaleza y tecnología. Reggio se refiere a la falta de diálogo diciendo que «no se trata de falta de amor por el lenguaje por lo que estas películas no tienen palabras. Es porque nuestro lenguaje está en un estado de gran humillación. Ya no describe el mundo en el que vivimos» (con Greg Carson en "The Essence of Life")

Es por esto que el cineasta decide crear Koyaanisqatsi, la pionera película experimental de 1982 puramente visual que trata del efecto destructivo del mundo moderno en el medio ambiente. Estos poemas visuales crearon un gran impacto que nos afecta o emociona. A partir de aquí, Reggió convirtió Koyaanisqatsi en 'La Trilogía Qatsi' con Powaaqatsi (1988) y Nakoyqatsi (2002).

En 1992, Mark Magidson le gustó este estilo de cinematografía, por lo que creó Baraka y su secuela, Samsara (2011), (a mi gusto son mucho mejores que la trilogía). estos dos proyectos en términos eminentemente visuales, aurales y musicales, explican la evolución de la tierra, la humanidad y al igual que en 'La Trilogía Qatsi', las formas en que el ser humano se ha relacionado con su medio ambiente.

No sé si realmente este tipo de proyectos califiquen en el género documental ya que no cumplen principalmente con el requisito de descripción que manejan estos filmes. A lo que apelan estos proyectos es más bien a conocer nuestra humanidad con las legitimaciones de la cultura, no a presentar o dar a conocer un punto a través de nuestra ficción. Todas estas cintas concentran su poder narrativo en una mezcla, aparentemente casual, de imágenes, música y sonidos naturales o artificiales, comparten las cosas como son y una visión propia de los umbrales de un nuevo siglo: la reflexión sobre las complejas relaciones que los seres humanos han establecido con la naturaleza y con los medios ambientes que hemos creado... Neta es otro trip, chequen.

'La Trilogía Qatsi'

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  • Dirigida por: Godfrey Reggio
  • Fotografía: Ron Fricke
  • Producción: Francis Ford Coppola y Steven Soderberg 
  • Música: Phillip Glass 

Koyaanisqatsi

 El nombre de la película significa «Vida fuera de equilibrio» en la lengua de los hopi, antigua tribu americana que habita en la meseta central de EEUU.

Powaqqatsi

Este título proviene de la lengua indígena de la tribu hopi y significa: "La vida en transformación".

Naqoyqatsi

El título de la película proviene de la lengua indígena de la tribu hopi y significa ‘La vida como guerra’.


  • Dirigida por: Ron Fricke
  • Fotografía: Ron Fricke 
  • Producción: Mark Magidson
  • Música: John Morris y Matthew Ladarola

Baraka

El título de "Baraka" proviene de la palabra de origen Sufi -una comunidad religiosa islámica- que significa "aliento de vida". El documental fue filmado en 24 países, se expone la fragilidad de la vida humana con la grandeza de sus obras, se denota la desigual relación entre el hombre y la naturaleza y cómo la espiritualidad de la humanidad es el elemento más importante que crea una distinción entre otras especies, se muestran religiones, tribus y culturas enteras.

Samsara

El término samsara es una palabra en sánscrito que significa 'mundo' o 'existencia cíclica', y se enfoca la mayoría de las veces en describir actividades mundanas. El filme expone la relación de la humanidad con la eternidad. Fue filmada en cerca de cien lugares en veinticinco países y tomó cinco años para realizarse

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