Series europeas en Netflix dignas de desempolvar

Todos nos hemos visto atrapados en la página principal de Netflix, saltando una y otra vez de categoría en categoría, título tras título para, horrorizados, caer en la falsa conclusión de que nuestra adicción y ocio nos han llevado a agotar lo que antes parecía una fuente sin fin de entretenimiento. Pero aquel valiente que se atreve a explorar las lejanas tierras de las categorías de lo extranjero dentro de la plataforma, podría encontrar joyas insospechadas y alternativas a los títulos más populares, en su mayoría estadounidenses o en español. 

Aquí te presentamos cuatro series europeas que podrás encontrar en Netflix, algunas de reciente producción y actualmente muy populares en sus países, y otras reliquias del pasado para recordar o disfrutar por primera vez. 


Suburra: Sangre sobre Roma

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Suburra es la primera serie italiana producida por Netflix, recientemente estrenada. Fue concebida como precuela de la película homónima, dirigida por Stefano Solima y estrenada en 2015 (por cierto, también disponible en Netflix y sumamente recomendable). Ambos proyectos están basados en la novela escrita por Carlo Bonini y Giancarlo de Cataldo, autor del también best seller Romanzo Criminale. 

Originalmente Suburra era un barrio popular de la antigua Roma,  y desde entonces el nombre ha sido utilizado para referirse a las zonas más peligrosas de la ciudad. Fiel a su título, la serie retrata el lado oscuro de Roma; pero lo interesante es que la acción no ocurre sólo entre callejones oscuros, sino también al centro del poder político y religioso: en el Parlamento y el Vaticano. Padres, políticos, la mafia y narcotraficantes luchan entre sí por obtener el dominio de un terreno en la costa, que promete convertirse en el Las Vegas de Italia. Los personajes principales son tres jóvenes: el primero, hijo del jefe de una familia importante del narcotráfico, ansioso por independizarse; otro, un gitano que se rebela de las tradiciones de su familia; el tercero, un hijo de policía que termina enredado en el negocio de las drogas. Sus caminos se entrecruzan casi por accidente, y los tres forman una alianza inusual para competir por el poder de los deseados terrenos de Ostia. 

Las escenas de violencia y acción están dirigidas magistralmente, creando increíbles momentos de tensión al más puro estilo del género gangster. Esto, mezclado con las tragedias y pasiones de personajes complejos y originales, son la fórmula perfecta que hará que quedes enganchado capítulo tras capítulo. 


Un servicio muy secreto (Au Service de la France) 

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Pasando al extremo de la comedia, esta serie francesa dirigida por Jean-Françoise Halin es una obra maestra del humor. Ambientada (por cierto, con increíbles detalles nivel Mad Men) en los años sesenta en Paris, la serie toma el trasfondo político de la Guerra Fría y la descolonización francesa en África para crear una parodia de espionaje que combina irreverencia, extravagancia, sutilidad e inteligencia. 

El protagonista, André Merlaux, es un joven inteligente, sensible pero despistado que es reclutado por el servicio secreto de Francia. Pensando que aterrizaría inmediatamente en la acción del espionaje, Merlaux se topa con una oficina burocratizada al borde del absurdo y la hilaridad. Sus colegas (todos personajes inolvidables) son espías desobligados, políticamente incorrectos al extremo, pero extrañamente eficaces en su trabajo. Pero la serie no es sólo chistes políticos (aunque, son tan buenos, que francamente no son suficientes); Merlaux también tiene una vida emocional compleja, en la que trata de combinar su actividad secreta de espía con su romance con Sophie, una joven que conoce y de la que cae rendidamente enamorado. 

La trama, en apariencia simple al principio, va retorciéndose con giros inesperados, productos de un excelente guión que te atrapará. Si lo que buscas es una historia de comedia dramática, que te cautive con un humor fresco y único, esta serie es para ti. 
 

The Inbetweeners

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Entrando al terreno de la nostalgia, algunos recordarán esta serie de televisión británica, estrenada en 2008, que llegó a México por una breve temporada a través de MTV (sustituida luego por la versión estadounidense). Dirigida a un público joven y con un humor simple e ingenioso a la vez, la serie capta con exactitud las peripecias de la adolescencia, convirtiéndose en un viaje vívido hacia el pasado (sobre todo para los que fuimos pubertos en aquellos tiempos). 

Will es transferido de una escuela privada a una pública a las afueras de Londres. Ahí conoce a Simon, Neil y Jay, que terminan por aceptarlo dentro de su grupo que, como el título lo dice, no es aceptado ni aquí ni allá. El problema principal de todos es, obviamente, las mujeres y el sexo (la meta más importante de sus vidas), pero también se enfrentan a problemas típicos, como pasar los exámenes de la universidad, aprender a manejar y conseguir alcohol sin identificación. Lo mejor de la serie son los diálogos: casi todas las conversaciones entre los personajes son una joya digna de transformarse en un gif. Y en más de una ocasión, los ridículos problemas en los que se meten los protagonistas te sacarán lágrimas de la risa (y probablemente te sentirás identificado, aunque no quieras admitirlo). 

Si lo que buscas es una comedia ligera pero con un humor original, con capítulos cortos (y muy adictivos), The Inbetweeners es tu respuesta. 

Peep Show

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Más vieja y nostálgica que la anterior, Peep Show es otra comedia de humor inconfundiblemente británico. Fue estrenada en el 2003, y todas sus siete temporadas están ahora disponibles en Netflix. 

La serie opera bajo la fórmula de la pareja dispareja: Mark y Jeremy, dos amigos de treinta años que se conocieron en la universidad, y cuyo rumbo en la vida aún no ha cuajado del todo. Mark trabaja y es aparentemente el más responsable de los dos, mientras que Jeremy se aprovecha de su amistad para vivir con él sin pagar la renta. El rasgo más característico de esta serie es su estética: close ups extremos de las caras de los personajes y filtros de colores que dan un look en ocasiones alucinante y psicodélico, contrastante con lo cotidiano de las situaciones que Mark y Jeremy viven juntos. De nuevo, en estas acciones mundanas, los diálogos toman el protagonismo, y no decepcionan. 

Se trata de una serie extraña y original. Difícil de describir, tiene elementos que recuerdan a The Office, pero con una estética y humor más cercanos a Trianspotting. Sí, suena rara y poco convincente, pero una vez que empieces a verla, entenderás y la amarás. 
 

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